domingo, 31 de octubre de 2010

¡Protesta contra un protestantismo paganizado!

A 500 años de la fecha en que Martín Lutero fijo sus 95 tesis en las puertas del castillo de Wittenberg dando así inicio a La Gran Reforma, se hace necesario protestar hoy día contra una Iglesia (evangélica) que hace tiempo se alejo de los grandes principios contenidos y proclamados por los reformadores protestantes.
Si bien es cierto que la Reforma Protestante tuvo más un impacto  político y social que espiritual (a largo plazo), no por eso pierde su gran importancia en la lucha contra la tiranía y el cautiverio católico romano en que se encontraban millones de almas, en aquel entonces. Es en este sentido, que se hace urgente protestar contra la Iglesia evangélica de hoy, que si bien no duda en conmemorar o celebrar una fecha como esta, ha caído en mucho, en casi las mismas desviaciones y errores que los reformadores condenaron en el sistema papista o católico. El "espíritu" de Juan Tetzel recorre la Iglesia Evangélica de hoy. El mercantilismo salvaje que plaga los púlpitos de muchas iglesias, y el trafico de almas que se hace hoy día, que quizá harían palidecer en mucho al mismo Tetzel. Pero hoy día no lidiamos con uno, sino con muchos Tetzels. Seudo ministros, que se han enriquecido engañando a miles en las iglesias haciéndoles creer que las bendiciones de Dios se compran con dinero. Por supuesto, estas "víctimas incautas", que han caído en el engaño de estos lobos, son tan culpables como los primeros, puesto que "teniendo comezón de oír, se amontonan alrededor de maestros que siguen sus propias concupiscencias"(2a a Timoteo 4.3). ¡Qué tristeza! que no se levanten luteros que valientemente claven en la conciencia de una iglesia en apostasía la tesis de las tesis, ¡LA PALABRA DE DIOS!  ¡La gran tragedia de una generación cristiana, es que no haya cristianos que proclamen la Santa y Bendita Palabra de Dios!

En estas fechas conmemorativas, se ha perdido que es realmente lo que hay que conmemorar, y como honrar  tal fecha y obra. Se celebra a la Biblia en fechas como estas, se imprimen millones y millones de ejemplares en la mayor cantidad de idiomas posibles, ¡se hace de todo, menos honrar al Libro! Y a Su Autor. ¡¿Enorgullecernos de nuestra herencia protestante?!, ¡Qué va! Si ya hasta hay muchos lideres evangélicos que no solo se rehúsan a llamarse evangélicos o protestantes, sino incluso han llegado casi a maldecir a Lutero, acusándolo de divisor y malvado por haber dividido a "La Iglesia". Estos son los sectores evangélicos que han apostatado de su fe uniéndose al pagano ecumenismo, y de esta manera, llegar a estar nuevamente bajo la autoridad de la religión católica y su monarca. ¿¡Tenemos entonces motivos de alegría en esta fecha?! En lo absoluto, sólo lamentos, lamentos y más lamentos. Por si fuera poco, Las Sociedades Bíblicas Unidas, una entidad que por mucho tiempo llevaron adelante la insigne tarea evangélica, ahora se ha unido también la "la vieja Roma", para llevar adelante la nefasta obra ecuménica, en el seno de la Iglesia Evangélica. ¡Horrible! No hay otra palabra.

Por lo tanto, ¡Debemos protestar contra la apostasía en que la iglesia evangélica ha caído! ¡ Protestamos contra la unión pecaminosa y del todo reprochable, de la iglesia evangélica protestante, con el papismo romano! ¡Protestamos contra la hipocresía de ministros evangélicos ecuménicos, que a pesar de su odio por nuestras raíces protestantes, insisten en hacer uso de la Biblia, esa misma Biblia cuyo mensaje, defendido por los reformadores, llevó a muchos de ellos a la hoguera. ¡ESTOS MINISTROS EVANGÉLICOS ECUMÉNICOS SERÁN LOS MISMOS QUE EL DÍA D MAÑANA SE CONVERTIRÁN EN LOS INQUISIDORES DE LOS CRISTIANOS, EN LA SEGUNDA INQUISICIÓN QUE VIENE! ¡Protestamos contra los Tetzels de la teología de la prosperidad, que no son sino traficantes de almas, destructores del alma y la conciencia de la Iglesia de Cristo!

En lo personal, deseo hacer una confesión. Muchos cristianos de hoy se niegan ya a ser llamados o llamarse a sí mismos evangélicos, o protestantes. La mayoría de estos, no son sino borregos que ciegamente obedecen lo que sus lideres ecuménicos apóstatas les ordenan. Líderes que lo único que sienten por Nuestro Amado Salvador es desprecio y vergüenza. Por tanto sus seguidores están inspirados por el mismo espíritu apóstata.

Siendo pues, que el nombre cristiano lamentablemente ha sido prostituido tanto por el sistema católico romano, como por los grandes sectores evangélicos que se han convertido a este sistema, me identifico como evangélico no por tradición, sino por convicción. La convicción que nace de mi identificación total con el evangelio de mi "¡despreciado Salvador!". Por tanto, quiero con El, llevar sus desprecios. Y me identifico como protestante no por considerarme seguidor de los reformadores, sino porque, como ellos, protesto también y Aun, contra el pagano sistema católico romano, al cuál La Biblia identifica como "LA GRAN RAMERA, LA MADRE DE LAS INMUNDICIAS DE TODA LA TIERRA". (Apocalipsis 17 y 18).

¡OH! ¡Oigamos lo que el Santo Libro nos dice: "...Salid de ella pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte sus plagas;". Apoc 18:4


¡Gracias a Dios, que muy pronto, el nombre cristiano volverá a recuperar su identidad y su carácter! ¡Esto sucederá cuando los seguidores de Cristo vuelvan a ser perseguidos por su identificación total con El Cristo perseguido, que pronto volverá a reinar sobre esta tierra!


¡Que se preparen todos aquellos que "enviaron embajadas tras El declarando que no querían que reinase sobre ellos"! Lucas 19.14

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